Los alumnos de Periodismo ya saben qué les depara el futuro, se lo han dicho demasiadas veces. Pau Llop, uno de los creadores de la plataforma Bottup, lo volvió a repetir, pero esta vez, desde otro punto de vista, más jóven, más entusiasta, menos pesimista. “El Periodismo, a veces, se nos olvida lo que es, y no es otra cosa que dar a conocer al ciudadano lo que alguien no quiere que sepa”, comenzó.
Suena bien, a lo Woodward y Bernstein, pero no siempre es fácil. La industria está allí para impedirnos hacer periodismo y conseguir hacer negocio. Muchos de nosotros pensamos que ése será nuestro lugar de trabajo pero Llop nos acercó un poco más a Internet.
“La industria es una especie de embudo que coge información, formación, entretenimiento y se lo da a la ciudadanía. Es una especie de embudo, pero ahora ese embudo forma parte de un ecosistema mucho más amplio: redes sociales, blogs, medios comunitarios”, afirmó. Según Llop, gracias a este nuevo ecosistema, las fuentes se emiten directamente y no necesitan de los periodistas para llegar a su público objetivo, pues emiten esa información a través de la red. Con ello, no creo que quisiera decir que los periodistas son innecesarios, sino, que esas fuentes, que no encontraban cabida en los medios, pueden expresarse por primera vez en un medio neutral e igualitario. A su vez, esas fuentes pueden servir de referencia a un periodista, a la hora de tratar con la información.
La Red tiene una ventaja: es neutral. No se privilegia ningún contenido por encima de otro. Esto es, tú pagas tu adsl y accedes del mismo modo al diario digital más visitado del mundo, que al blog de tu vecino. Pero, cómo no, el negocio contraataca y la neutralidad de la red corre peligro. Por ejemplo: el presidente de Telefónica dice que no ve lógico que Google gane tanto dinero a costa de la instalación de sus cables y que, por ello, debería cobrar a todas las empresas que pasen por sus cables. Si esto ocurriera, apunta Pau Llop, nuestro futuro peligraría, más si cabe, pues solo los que pudieran pagar podrían tener su dominio de Internet. Fin de la neutralidad.
Para finalizar, el periodista nos mostró otras alternativas, como Bottup, Cuarto Poder o Periodismohumano. Se trata de diarios digitales que se caracterizan por su sencillez y eficiencia y porque van dirigidos a un núcleo pequeño. “Bottup no me va a dar dinero, pero hacemos periodismo”, acaba Llop. “Y mañana, cualquiera de nosotros podrá ser un medio que entienda las necesidades de su público, sin necesidad de pasar por las viejas marcas para crear contenido, siempre que no venga el de Telefónica a jodernos”