La impronta de Kapuscinski en el actual periodismo polaco. Así se titulaba la ponencia que daría fin al II Seminario Internacional de Kapuscinski. La mesa contó con la presencia de la Dra. Malgorzata Kolankowska (hispanista, periodista y profesora WSF) y el Dr. Jedrzej Morawiecki (reportero y profesor de Periodismo en la Universidad Wroclaw.
“Para mí El Emperador es una delicia, un pastel lleno de sorpresas”, comienza la doctora. Malgorzata Kolankowska hizo un repaso por los clásicos del género polaco y explicó que en la Edad Media ya existían escritores que viajaban a otros países describiendo lo que veían. Kapuscinski encontró una historia que merecía la pena y la escribió. En su discurso, la doctora explicó que el polaco fue capaz de explicar por qué un hombre que no sabía escribir ni leer pudo gobernar, por el miedo que infundía, por la admiración del pueblo. “Para mí el Emperador es, ante todo, periodismo”, afirma.
La profesora continuó su discurso explicando las etapas del reporterismo polaco desde la II Guerra Mundial en que los temas se centraban en el Holocausto hasta la etapa postguerra en que nacieron reporteros como Kapuscinski. Existían dos corrientes, la corriente periodística (de la que Kapuscinski es el mejor baluarte) y que estaba formada por periodistas como Wojciech Jagielski (corresponsal de guerra e interesado sobre todo en Ásia y África), Beata Pawlak (amante del mundo musulmán) o Wlodzimierz Nowak que, tal y como aconsejaba Kapuscinski hacia sufrir al lector con el dolor de los protagonistas de sus reportajes.
Para terminar, Kolankowska recordó a los asistentes que, quizás, el polaco no esté siempre presente pero ha sido y será un maestro para los periodistas polacos.
Hablando en polaco, inició su intervención el doctor Morawiecki. Para él, Kapuscinski no fue su maestro, como tampoco cree que lo fuera para todos los demás. Sin embargo, el doctor reconoció que ha sido muy importante porque todos recurrían a su ejemplo, a todos les recomendaban leer sus obras. Aun así, Morawiecki observa en “El Imperio” una visión muy intrínseca, muy subjetiva de Rusia, por parte de su autor. El doctor fue quien contestó a la pregunta que lancé al comienzo del primer post sobre este seminario, ¿Kapuscinski utilizaba fuentes falsas?. No, pero el polaco saca las conclusiones de lo que ha leído en la prensa polaca, en libros… no pregunta, simplemente lanza medias verdades.
